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¿Has oído hablar sobre el coworking? 

En un mundo en el que las dinámicas de trabajo se transforman con frecuencia, el coworking ha cambiado las reglas del juego. En 2020, muchos de nosotros nos convertimos en trabajadores remotos y disfrutamos de la flexibilidad de trabajar desde casa. Pero poco a poco, a medida que cambiábamos los trajes por los pijamas y los espacios de oficina por los dormitorios, el valor de la socialización en la oficina se hizo evidente. Por otro lado, la rutina tradicional de vestirse y desplazarse a una oficina de lunes a viernes sigue siendo poco atractiva. Los beneficios del coworking ayudan a resolver este dilema. El coworking mezcla estos dos mundos para lograr un equilibrio saludable entre flexibilidad laboral y comunidad.

 

¿Qué es el coworking?

Los beneficios del coworking

En su definición más básica, un espacio de coworking es un lugar neutral donde se reúnen a trabajar personas de distintos ámbitos profesionales. Los espacios de coworking son paraísos para autónomos, nómadas digitales y trabajadores a distancia. También acogen a empleados cuyas empresas optan por la flexibilidad que ofrecen los espacios de coworking. En el entorno de trabajo compartido, hay personas de diferentes empresas y sectores. Esta diversidad fomenta un vibrante intercambio de ideas y colaboraciones. Además, los espacios de coworking cuentan con muchas de las comodidades que encontrarías en una oficina tradicional.

 

Historia de la revolución del coworking

Los beneficios del coworking

El concepto de coworking surgió a principios de la década de los 2000, ofreciendo a los autónomos una alternativa muy necesaria al trabajo desde casa o desde cafeterías locales. Anteriormente, el concepto de coworking se remonta a los «Hackerspaces» creados en Berlín en la década de 1990. Estos espacios se diseñaron para acoger y fomentar la colaboración laboral entre distintos entusiastas de la informática. 

El término «coworking» fue acuñado oficialmente por Bernard DeKoven en 1999, haciendo hincapié inicialmente en un enfoque de trabajo colaborativo más que en un espacio físico. En los años siguientes, los espacios de coworking tal y como los conocemos hoy, empezaron a aparecer en Viena, Austria (2002), y San Francisco, EE.UU. (2005). A partir de 2006, el número de espacios de coworking en todo el mundo se duplicó año tras año. Esta tendencia continuó durante siete años seguidos. 

 

Los beneficios del coworking

Muchas grandes empresas como Instagram, Uber y Spotify tuvieron sus comienzos en entornos de coworking. Ahora, en 2023, hay más de 5 millones de coworkers y 19.000 espacios de coworking en todo el mundo. Echemos un vistazo a algunos de los beneficios del coworking que han ayudado a impulsar este rápido crecimiento.

 

El coworking reduce la soledad 

Los beneficios del coworking

Cualquiera que haya trabajado completamente a distancia sabe que la soledad puede ser un verdadero reto. Uno de los mayores beneficios de los espacios de coworking es el sentimiento de pertenencia a una comunidad afín. Estos espacios animan a profesionales de diversos ámbitos a intercambiar ideas y entablar relaciones más allá de sus propias empresas y campos. Trabajar en un espacio de coworking elimina el sentimiento de soledad, que puede aparecer al trabajar desde casa. De media, el 89% de los miembros afirman sentirse más felices después de unirse a un espacio de coworking.

 

Aumento de la productividad

Se ha demostrado que los espacios de coworking contribuyen a aumentar la productividad. Un asombroso 74% de los coworkers afirman haber aumentado su eficiencia. Este aumento de la productividad se atribuye al ambiente social y de colaboración. Además, los espacios de coworking ofrecen un mayor grado de control del trabajo. Los coworkers pueden adaptar su entorno de trabajo a sus preferencias. Tanto si se opta por un rincón tranquilo como por un entorno más social, los espacios de coworking permiten a los profesionales personalizar su experiencia laboral. En última instancia, esto contribuye a mejorar la productividad.

 

Herramientas y apoyo empresarial

Los espacios de coworking ofrecen muchos recursos similares a los que se encuentran en las oficinas convencionales. Estos recursos suelen incluir salas de reuniones y espacios de trabajo colaborativo, además de herramientas fundamentales como impresoras y fotocopiadoras. Dependiendo del espacio de coworking, también puedes encontrar cafeteras, taquillas, parking de bicicletas y community managers. A veces, hay características especiales como salas de meditación y estudios creativos. Estas herramientas son especialmente útiles para autónomos y nómadas digitales que no suelen tener acceso a recursos de trabajo esenciales.

 

Colaboración y creación de redes de contactos profesionales 

Los espacios de coworking son centros de colaboración que fomentan la creación de conexiones profesionales. Estos espacios propician la interacción entre personas de distinta procedencia, con intereses diferentes y que trabajan en una amplia gama de proyectos y empresas. Esto fomenta la creatividad, la inspiración y por supuesto, favorece la creación de relaciones significativas, lo que puede abrir nuevas posibilidades profesionales.

 

Coworking con Urban Campus 

Si te intriga el concepto de coworking, explora nuestros espacios Urban Campus

En Urban Campus, ofrecemos espacios coliving de primera calidad, cada uno con un área de coworking integrada. Este espacio de coworking está incluido en el alquiler, junto con el acceso a una serie de espacios comunes, como salones, terrazas, cocinas compartidas y gimnasios. Puedes elegir entre una gran variedad de alojamientos privados, ya sean habitaciones, estudios o apartamentos. Además, organizamos eventos semanales para facilitar la socialización y la creación de comunidad, ayudándote a conectar con gente afín y a sentirte en casa desde el primer día.

 

Créditos fotográficos:

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Ren Bishop

renelainebishop@gmail.com

Ren is our Social Media and Content Manager